La noche era extrañamente fría, él temblaba un poco, tal vez por el frío o tal vez como una señal de los nervios que invadían su cuerpo de arriba hasta abajo. La conversación fluía con un tinte especial, ambos sabían que algo distinto ocurriría en esa fría noche.
El primer beso siempre trae consigo un interesante juego previo, es importante leer a la otra persona, determinar una aproximación del riesgo. El tiempo no avanzaba, corría, él miraba su reloj con cierta frecuencia, ese mismo reloj que tantos problemas le ha causado, ese mismo reloj que solía arruinar buenos momentos, ese que lo hacia esclavo del tiempo, y esa noche no era la excepción.
De pronto llegó el momento de la despedida, sentía un batallón de hormigas que subían por sus piernas hasta su cabello, la miró fijamente pero por alguna razón su mirada no la podía sostener, hubo un suspiro prolongado seguido de algunos segundos eternos de silencio, podía ver su reflejo en los ojos de ella, entonces puso sus manos en sus hombros, podía sentir como por sus dedos se transmitía ese fuerte sentimiento, se acercaron lentamente, él inclinó un poco su cabeza, ella la acrecentó, la conexión se restableció, en su interior había algo apunto de explotar, entonces lentamente se acercaron el uno al otro y hubo un acercamiento entre sus bocas sin hacer contacto aún, como dos paredes de electrones confrontándose muy cerca, pero el deseo era más fuerte, él podía sentir el calor que provenía de sus labios, el aliento de su respiración, la confrontación no aguantó más y vino el primer beso.
El primer beso es sin duda el mejor de todos, es el contacto de dos mundos distintos, dos mundos desconocidos, existen mil variables, mil factores que lo hacen especial, la expectativa, los nervios, lo desconocido, lo anhelado, todo juega un rol fundamental.
Un primer beso que rompía la curiosidad, un primer beso para enredarse la cabeza aún más, un primer beso la condena.
Entonces vino una lánguida sonrisa, una sonrisa tal vez de alegría, tal vez de tranquilidad, y la madrugada se iluminó y frío desapareció, luego comprendió que ese beso no sería nunca más tan especial, porque el primer beso es el mejor de todos…

Aunque estoy de acuerdo con lo que dices de las emociones del momento del primer beso, sobre todo la expectativa tan grande que exite al no saber el momento en el que sucederá y si efectivamente sucederá, debo decir que el mejor beso no es el primero sino el segundo (en mi opinión obvio). Conserva la gran mayoría de las emociones, nervios, expectativa, alegría, mariposas, etc, pero hay un poco más de confianza, estas más seguro de que va a ser bien recibido, y los nervios no son tantos como para inmovilizarte un rato, por lo general el segundo beso es más largo… y, para mí, mejor.